jueves, octubre 30, 2003

Amante de lo frivolo, de lo shinny-shinny, y con una pobre capacidad de poner atencion a lo contrario, tengo sin embargo una seria obsesion con *mi* manera de hablar y los efectos que ser bilingüe tienen sobre mi cerebro. Un link aqui a un post de Julio, que trata lo limitante del "criticismo monolingüista" y lo vivo del idioma fronterizo.

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